jueves, 13 de marzo de 2008

Lejos de aqui...

Aunque le doliera, decidió marcharse sin mirar atrás dejando allí demasiados recuerdos bonitos...

Decidió pensar por fin en si misma en lo que era mejor para ella, sin despedirse dejando todo su pasado allí, salió sin rumbo, sin tener ni la mínima idea de a donde ir, cogió un taxi.
-A la calle del olvido lo más rápido posible, por favor.

Llegando allí se dio cuenta de que a veces la mejor opción no es el olvido, que dejar todo atrás... sería una cobardía, decidió bajarse del coche.e ir andando a la playa más cercana, sentía que al lado del mar ella y sus problemas eran tan insignificantes.
Decidió no intentar lograr la gran felicidad, sino disfrutar de las pequeñas alegrías, de esos pequeños detalles, sus amigos…
Dejaría de mirar como la vida pasaba delante de ella y salió a disfrutar de su vida, a vivir sin miedos, sin límites.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Me recuerda que yo también debo...

Paula dijo...

Pues a mí me recuerda a Amèlie :p... cultivando el placer por los pequeños detalles... me encanta esa película!!!

L. dijo...

Es lo que hay que hacer a veces. Correr y olvidar lo que anda por detrás...

CaTpRiNcE dijo...

Al fin y al cabo la felicidad se se alimenta de pequeños momentos felices...


Un saludo!!!!

M. J. Verdú dijo...

Empezar a disfrutar de los pequeños detalles es una manera de acercarse a la felicidad